Casi el mismo consumo de luz, 269 € de diferencia
Una pequeña empresa y una vivienda consumen casi lo mismo, pero pagan distinto. Un caso real para entender qué revisar en la factura de tu casa o negocio.
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Si comparas tu factura de la luz con la de otra persona, es fácil quedarse con el importe final. Pero que alguien pague menos no significa que use menos electricidad. También cuentan su tarifa, las horas en las que consume y lo que paga de fijo.
En Luxio analizamos una pequeña empresa y una vivienda entre el 30 de enero de 2025 y el 29 de enero de 2026. Su consumo anual fue casi idéntico. Al sumar energía y potencia, la diferencia llegó a 268,83 € en un año.
Con autorización de sus titulares, accedimos a los datos reales de sus contadores y analizamos su consumo hora a hora. Mantenemos sus identidades privadas. El caso ayuda a entender qué mirar en una factura, tanto en casa como en un negocio.
Lo que consumieron y lo que les costó
La pyme utilizó 2.336 kWh y la vivienda, 2.330 kWh. Los kWh son la cantidad de electricidad consumida que aparece en tu factura: entre estos dos casos apenas hay un 0,3 % de diferencia.
Para entender el coste conviene separar dos partes. La energía es la electricidad que utilizas. La potencia es la parte fija que pagas por poder usar varios aparatos a la vez, incluso los días en que no consumes.
Electricidad consumidaParte fija (potencia)
La vivienda
2330 kWh consumidos621,22 €en el año analizado
- Electricidad consumida
- 383,67 €
- Parte fija (potencia)
- 237,55 €
La pyme
2336 kWh consumidos890,05 €en el año analizado
- Electricidad consumida
- 533,73 €
- Parte fija (potencia)
- 356,32 €
Importes del análisis, con impuestos. La comparación recoge energía y potencia; no compara el alquiler del contador ni servicios adicionales. Las barras parten de cero y comparten escala.
En este análisis, la pyme tiene un coste mayor en ambas partes: unos 150 € más por la energía y unos 119 € más por la potencia. Veamos por qué.
El horario y la tarifa también cuentan
La pyme concentra su actividad durante el día, mientras que la vivienda aprovecha más las horas de noche. Aunque al final del año sumen casi el mismo consumo, no lo hacen a las mismas horas.
Además, sus contratos son distintos. La empresa tiene un precio fijo para la energía y la vivienda está en el PVPC, la tarifa regulada con precios que varían por hora. Por eso no basta con comparar los kWh de las dos facturas: hay que saber cuánto cuesta consumirlos en cada contrato.
Esto tampoco significa que todos debamos trasladar el consumo a la madrugada. Una tienda necesita luz cuando atiende a sus clientes; una casa tiene sus propios horarios. La comparación útil es comprobar cómo encajan las tarifas con el consumo que ya tienes.
La parte fija merece una mirada
La potencia suele recibir menos atención porque no depende de cuánta luz uses. Sin embargo, aquí explica casi 119 € de la diferencia anual.
La pyme tiene menos potencia contratada que la vivienda, pero paga más por ella. El motivo es el precio que establece su contrato para esa parte fija.
Antes de pensar en bajar la potencia, conviene mirar cuánto te cobran por la que tienes. Son decisiones distintas: reducirla limita lo que puedes encender a la vez; comparar su precio permite valorar otro contrato manteniendo esa capacidad.
¿Habría pagado menos con otro contrato?
Para responder, el estudio hace una segunda comparación: calcula cuánto habría costado el consumo de la propia pyme con la tarifa regulada durante aquel mismo periodo. Mantiene sus horas de uso y su potencia contratada, y utiliza los precios históricos publicados por Red Eléctrica en ESIOS.
El resultado pasa de 890,05 € a 677,08 € en energía y potencia: 212,97 € menos en ese año. Los importes incluyen los impuestos aplicados en el estudio —un 5,11 % de impuesto eléctrico y un 21 % de IVA—.
Los 269 € del título comparan la pyme con la vivienda. Estos 213 € comparan la pyme consigo misma, cambiando el contrato. Es un ahorro calculado para ese periodo, no un ahorro que el negocio haya conseguido ni una previsión para el próximo año. Tampoco demuestra que la tarifa regulada sea siempre la más barata.
Qué puedes revisar en tu casa o negocio
El siguiente paso es reunir tu factura y tu consumo de un periodo amplio, idealmente un año. Así podrás comparar incluyendo tanto los meses de más uso como los de menos.
- El precio de la electricidad. Comprueba si pagas lo mismo a cualquier hora o si el precio cambia según cuándo consumes.
- La parte fija. Mira la potencia contratada y cuánto te cobran por ella. Comparar solo el precio de la energía puede dejar fuera una parte importante del coste.
- El coste completo de cada oferta. Calcula qué habría costado con tus propios horarios e incluye servicios adicionales, descuentos temporales y condiciones de permanencia.
La conclusión del estudio
En esta pyme había margen para pagar menos manteniendo el mismo consumo, los mismos horarios y la misma potencia contratada. El cálculo con otro contrato muestra que revisar cómo se cobra la electricidad puede ser tan relevante como intentar usar menos.
Una tarifa debe valorarse con el consumo de quien la va a utilizar. La que funciona bien en una vivienda puede encajar peor en un negocio, y viceversa. Por eso, el paso útil es comparar cuánto te costaría cada opción con tus propios datos, en lugar de tomar la factura de otra persona como referencia.

