Pagas todo el año por una potencia que apenas usas
¿Tiene sentido pagar la misma potencia cuando la casa está vacía que cuando todo está funcionando? Los datos de nuestros contadores muestran hasta qué punto pagamos por algo que aprovechamos poco.
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Puedes gastar menos electricidad y seguir pagando lo mismo por una parte de tu factura: la potencia contratada. La pagas cada día, aunque pases la mayor parte del tiempo utilizando mucho menos de lo que tienes disponible.
En Luxio hemos analizado 69.967 horas de consumo.
Los resultados muestran cuánto se aprovecha esa potencia, en qué hogares hay margen para bajarla y por qué otros pueden superar lo contratado sin que el corte sea inmediato.
Una cuota fija, uses mucho o poco
La potencia es la capacidad que tienes para encender varios aparatos a la vez. Se mide en kilovatios (kW): cuantos más contratas, más cosas puedes hacer funcionar al mismo tiempo.
Esa capacidad tiene un precio fijo. Ahorrar electricidad apagando luces o utilizando menos la calefacción reduce el consumo, pero no reduce lo que pagas por tener contratada esa potencia.
El problema aparece cuando mantienes todo el año una capacidad que solo aprovechas durante unos pocos momentos. Para ver hasta qué punto ocurre, miramos los ocho hogares del estudio.
El que más la aprovecha: 310 horas en todo un año
Contamos cuántas horas alcanzaron al menos el 80 % de su potencia contratada. Es una referencia para ver cuándo se acercan a utilizar toda esa capacidad, calculada con el consumo medio de cada hora.
Horas con una demanda media de al menos el 80 % de la potencia contratada.
- Hogar A: 0 horas de uso alto, con 5,8 kW contratados.
- Hogar B: 0 horas de uso alto, con 5,5 kW contratados.
- Hogar C: 3 horas de uso alto, con 3,45 kW contratados.
- Hogar D: 9 horas de uso alto, con 6,57 kW contratados.
- Hogar E: 20 horas de uso alto, con 3,3 kW contratados.
- Hogar F: 33 horas de uso alto, con 9,2 kW contratados.
- Hogar G: 35 horas de uso alto, con 6,57 kW contratados.
- Hogar H: 310 horas de uso alto, con 4,4 kW contratados.
Lecturas disponibles de septiembre de 2025 a agosto de 2026. Las barras parten de cero; el 80 % es la referencia de este análisis.
El hogar H es el que más aprovecha su potencia contratada. Tiene cargador de coche eléctrico y alcanza al menos el 80 % de su potencia durante 310 horas de las 8.760 que tiene un año: apenas el 3,5 % del tiempo.
Sumadas, esas horas no llegan a 13 días completos. En el resto de sus horas registradas, ni siquiera utiliza el 80 % de lo que tiene contratado.
Los demás la aprovechan todavía menos: ninguno llega a 36 horas de uso alto. A y B no alcanzan el 80 % en ninguna de las horas analizadas.
Y, sin embargo, todos pagan su potencia los 365 días. Para quien recibe la factura, resulta poco justo pagar todo el año por una capacidad que aprovecha tan poco. Se cobra por tenerla disponible, pero el importe no se adapta a las horas en las que realmente se utiliza.
Eso explica la sensación de pagar de más. La siguiente cuestión es cuánto se puede bajar sin que falte potencia cuando coinciden varios aparatos.
A quién le sobra potencia y quién la tiene ajustada
Una media de una hora puede esconder un rato de mucho uso. Por ejemplo, la coincidencia del horno, la cocina y la lavadora mientras preparas la cena.
Por eso revisamos también los picos del contador: la mayor potencia media registrada durante un intervalo de 15 minutos. Al compararlos con lo contratado, aparecen tres situaciones.
Mayor pico de 15 minutos, comparado con la potencia contratada de cada hogar.
La línea del 100 % marca la potencia contratada.
- Hogar A: 4,02 kW de pico frente a 5,8 kW contratados (69 %).
- Hogar B: 4,92 kW de pico frente a 5,5 kW contratados (89 %).
- Hogar C: 4,64 kW de pico frente a 3,45 kW contratados (134 %).
- Hogar D: 6,64 kW de pico frente a 6,57 kW contratados (101 %).
- Hogar E: 3,44 kW de pico frente a 3,3 kW contratados (104 %).
- Hogar F: 11,64 kW de pico frente a 9,2 kW contratados (127 %).
- Hogar G: 9,31 kW de pico frente a 6,57 kW contratados (142 %).
- Hogar H: 6,63 kW de pico frente a 4,4 kW contratados (151 %).
Cada pico es una media de 15 minutos. Estos datos no son un registro de cortes de luz.
A y B muestran margen para bajar su potencia contratada. A tiene 5,80 kW y su mayor pico fue de 4,02 kW. B tiene 5,50 kW y llegó a 4,92 kW. Con estos máximos, ambos podrían contratar menos, aunque el margen de A es bastante mayor. Para elegir la cifra concreta hay que revisar cada periodo de potencia y dejar margen para los aparatos que puedan coincidir.
D y E parecen tener la potencia bien ajustada. D llegó a 6,64 kW frente a los 6,57 kW contratados; E, a 3,44 kW frente a 3,30 kW. Son diferencias pequeñas, de aproximadamente un 1 % y un 4 %. Sus picos están muy cerca de lo que pagan por tener disponible.
C, F, G y H superan lo contratado de forma más clara, entre un 27 % y un 51 %. Esto plantea una duda: si se pasan tanto, ¿por qué no se corta la luz en cuanto cruzan el límite?
Qué pasa cuando te pasas de la potencia contratada
El contador tiene un limitador llamado ICP: interruptor de control de potencia. Es el encargado de cortar la luz cuando estás pidiendo más potencia de la contratada durante demasiado tiempo. En los contadores inteligentes está integrado dentro del propio equipo, como explica i-DE sobre el funcionamiento del ICP.
La clave es que no todo exceso provoca un corte inmediato. Importa cuánto te pasas y durante cuánto tiempo. El contador admite cierto margen; cuanto mayor es el exceso, menos tiempo puede tolerarlo antes de cortar. Esa relación aparece en la curva de actuación del contador explicada por Iberdrola Distribución.
Piensa en dos situaciones: varios aparatos coinciden durante un momento y después uno termina, o esos mismos aparatos siguen funcionando juntos durante un buen rato. Aunque lleguen a la misma potencia, no tienen por qué provocar la misma respuesta del ICP.
Esto ayuda a entender los casos C, F, G y H. Un pico por encima de lo contratado no obliga, por sí solo, a subir la potencia. Antes hay que saber cuánto duran esos excesos, si se repiten y si están provocando cortes. Si el ICP salta con frecuencia al coincidir varios aparatos, hay que valorar repartir su uso o contratar más potencia.
Los registros de 15 minutos nos enseñan dónde mirar, pero no dicen por sí solos si hubo un corte ni cuánto duró cada exceso dentro de ese intervalo. En H, ese 51 % nos señala un exceso importante que merece revisar con detalle.
Aquí está la dificultad para el consumidor: puede necesitar esa capacidad durante muy poco tiempo y, aun así, pagarla todo el año. Incluso con la potencia bien ajustada, como parece ocurrir en D y E, el uso alto sigue concentrado en unas pocas horas.
Pero tenemos buenas noticias
El Real Decreto 88/2026, en su artículo 38.5, contempla una potencia más flexible: cambios temporales por trimestres, meses, días o incluso horas.
La idea encaja con lo que hemos visto: si necesitas más potencia solo en determinados momentos, poder contratarla durante ese tiempo tendría mucho más sentido que mantenerla todo el año. Por ejemplo, en un negocio con una temporada de mucha actividad.
Los plazos previstos son:
- Trimestrales: tres meses, desde el inicio de cada trimestre natural.
- Mensuales: un mes, desde el día 1.
- Diarios: un día natural.
- Horarios: una hora natural.
Hay que solicitarlos con al menos cinco días hábiles de antelación. Al terminar el periodo, se recupera la potencia anterior.
Su aplicación efectiva está condicionada a que la CNMC fije los importes correspondientes, como indica la disposición final novena. Antes de contratar un cambio habrá que comprobar su disponibilidad y coste.
Para hogares y pequeños negocios, sería una forma de acercar lo que pagan a lo que realmente necesitan. Y para elegir bien esos periodos, el punto de partida ya lo tenemos: saber cómo y cuándo usan la electricidad.

